“No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos que forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo”
Esto que escribió Emile Cioran señala mejor que nada el síntoma de la violencia que afecta a nuestro tiempo, en casi toda la actividad humana.
Sería imposible hacer una clasificación de los distintos actos violentos que se ejercen casi a diario, dado que muchas veces la violencia se oculta y disimula detrás de situaciones de una apariencia “pacífica”.
Habría que preguntarse por qué la violencia se ejercita desde hace tanto tiempo y por qué va en aumento en todas partes del mundo. Son muchas las preguntas que quedan sin responder y será posible, desde el arte, una única respuesta: denunciar a la violencia que reprime y que convierte, casi en silencio, a las personas en esclavas del terror.
Juan Carlos Romero
Fuera del área de cobertura
Hace 7 meses

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